Este tratamiento con vitamina C está pensado para darle un impulso de luminosidad a la piel y ayudar a mejorar el aspecto de manchas, tono desigual y piel apagada. Es perfecto para quienes quieren una rutina más iluminadora, con efecto de piel viva, fresca y cuidada.
Va muy bien en pieles normales, mixtas, grasas e incluso en pieles que se ven cansadas o con marcas post acné, siempre introduciéndolo de a poco si la piel es sensible. Se puede usar después de la limpieza y antes de la crema, aplicando una pequeña cantidad de forma uniforme. En rutinas de día, lo ideal es siempre acompañarlo con protector solar.
Con uso constante, la piel puede verse más radiante, más pareja y con un acabado más saludable. Es de esos productos que ayudan a que el rostro recupere ese brillo bonito de piel bien cuidada. También puede complementar muy bien rutinas para manchas o para prevenir que la piel se vea opaca con el tiempo.
Si estás buscando un producto que haga que tu piel se vea más luminosa y llena de vida, este es una opción demasiado tentadora.
