Este tratamiento está pensado para quienes buscan trabajar firmeza, textura, líneas finas y signos tempranos de envejecimiento con un activo muy potente y reconocido como el retinal. Ayuda a que la piel se vea más lisa, renovada y con una apariencia más firme con el uso constante, por lo que es ideal para pieles normales, mixtas y grasas, y para personas que ya quieren incorporar un producto antiedad más efectivo en su rutina. También puede ayudar con poros y textura irregular, haciendo que la piel se vea más pulida y refinada.
Se usa solo de noche, después de la limpieza y antes de la crema, comenzando de a poco, unas 2 o 3 veces por semana, para que la piel se adapte bien. Si la piel es sensible, conviene introducirlo lentamente y no mezclarlo la misma noche con otros activos fuertes. Con el tiempo, lo que se logra es una piel con aspecto más firme, suave, uniforme y visiblemente más renovado.
Es de esos productos ideales para quienes quieren un cuidado más avanzado y resultados visibles en textura y elasticidad. Y como todo producto con retinal, en el día siempre debe acompañarse sí o sí de protector solar.
